jueves, 18 de septiembre de 2014

Cosas que no debes decir cuando conoces a los padres de tu pareja...

Ver, oír y callar. Esta es la máxima que debes seguir el primer día que conozcas a tus suegros si quieres tener una segunda cita con ellos. No le des más vueltas, no te hagas el interesante,deja que enseñen la patita y pilla sus puntos débiles, en este tema hay que ir siempre un paso por delante.
Tómalo casi como un trabajo, como una investigación policial secreta. Tu máximo objetivo es no liarla, y para eso no hay nada mejor que saludar y sonreír -al menos al principio-. Así que, ya sabéis, mileniales, sujetad bien vuestras manos a la silla y no perdáis ni un momento la concentración, aquí van los seis pecados que no debéis cometer con los padres de vuestras parejas:

La política no se toca

Que sí, que eres muy progre, que no puedes con la última reforma del Gobierno, que las cifras de paro te hierven la sangre… Pero silencio. En la primera cita con tus suegros la política está prohibida, porque por muchos indicios que tengas nunca sabes de que pie cojea tu enemigo. Lo primero que debes hacer es tantear el terreno y conseguir encauzar estas conversaciones tensas para un futuro. Sabes de sobra que en tu casa las comidas eran una odisea gracias a Aznar y Zapatero, así que frena, aún no es el momento.


Tus ex no existen y eres virgen

Para tus suegros la primera prueba es fundamental, es la impresión que hará que la relación vaya por buen camino o simplemente se estanque. Por eso debes concentrar toda la intensidad en tu pareja actual, olvídate del pasado y no intentes ser el colega majo que cuenta sus fracasos sentimentales ni sus victorias nocturnas. Y otro dato importante, ni has follado ni te follas a su hijo/a, en la cena tócale la pierna o la entrepierna con delicadeza y sutileza por debajo de la mesa, en la cama conviértete en una fiera sexual,  pero de cara a los padres eres uno más de los integrantes de Los Happiness (no te cortes, abre el link).

La familia es sagrada

Los padres de tu pareja han dado un paso fundamental y quieren incluirte por primera vez en uno de sus escenarios, así que sé prudente con aquello que dices sobre tus padres y el resto de tu familia. Una cosa es hablar genéricamente y otra contar que tu hermano es un vago al que ya no soportas más. Aquí, tú debes ejercer la filosofía de El Padrino y ocultar esas anécdotas peligrosas de tu entorno.

Matrimonio con hijos. Ahora no

Espera, calma, no hay prisa, aún tienes tiempo para sacar un tema tan delicado como es formar una familia con tu pareja. Recuerda que todavía eres virgen, estás en su terreno, no saben nada de ti y quieren conocer con quién comparte el tiempo su hijo/a. Si llegas arrasando con velo y nombres para el niño, creerán que vienes a robarles su tesoro. Vamos, que eres una perra peligrosa hablando en plata.

Bromas, las justas

Todos sabemos lo divertido que eres, pero no es el momento de desplegar todo tu festival del humor. No puedes llegar a casa de tus suegros y pretender ser el centro de atención; guárdate los chistes malos para futuras juergas de Nochevieja y deja que ellos pongan las anécdotas graciosas encima de la mesa. Eso sí, si lo hacen, ríete, pero ríete mucho.

¡Suerte! ;)

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